La traducción técnica, como todas las demás áreas de especialidad, debe ser realizada por un traductor especializado.
Podríamos establecer una diferenciación entre los traductores técnicos según su formación y/ trayectoria:
- Por un lado están aquellos traductores que, por diversas circunstancias, se han tenido que enfrentar en alguna ocasión a una traducción técnica teniendo poca o ninguna formación en ese ámbito, pero que gracias al tesón, la investigación, la búsqueda de terminología y la elaboración de glosarios han ido evolucionando e incluyendo la traducción técnica como uno de sus campos de especialidad.
- Por otro lado encontramos aquellos traductores que bien por formación o experiencia provienen de algún campo técnico (ingenieros, personal sanitario) y que gracias al conocimiento de dos o más lenguas y de su sensibilidad por la lengua y concretamente de la traducción, han complementado su formación y han redirigido su carrera hacia la traducción.
En cualquiera de los dos casos, se puede ver cómo la traducción técnica en sí misma supone una dificultad añadida a la traducción. En el primer caso, vemos cómo la dificultad del lenguaje técnico y sobre todo la terminología hacen que la traducción técnica demande un gran esfuerzo y dedicación. En el segundo caso, y cuando la terminología no es el principal problema, es la capacidad de expresar todas las connotaciones que nos evoca un idioma en otro lo que convierte a la traducción técnica en todo un reto.


alemán,
francés,
inglés,
italiano,
español y
portugués. No obstante, disponemos de traductores homologados y nativos en otros idiomas europeos como el búlgaro, danés, estonio, finlandés, griego, holandés, húngaro, irlandés, letón, lituano, polaco, rumano, eslovaco, esloveno, noruego, sueco y checo; y asiáticos como el chino mandarín, chino cantonés, wu, indostaní, bengalí, ruso, japonés, javanés, coreano, vietnamita, télugu, marathi, tamil, turco.

